Eva Herzigova, modela su propia coleccion de lenceria
Adriana Sklenarikova, Carolina Kurkova, Petra Nemcova, Verónica Varekova, Daniela Pestova… Bendita la República Checa y bendita Eva Herzigova, que fue la primera en conseguir que muchos comunes mortales fijáramos nuestra mirada en ese bello país. Apenas había pasado un año desde que Chequia apareciera en el mapa como nación independiente y ella ya reclamaba nuestra atención, multiplicada en carteles publicitarios por todo el mundo, incluida una enorme fotografía de casi mil metros cuadrados en pleno Times Square neoyorquino. “Mírame a los ojos”, nos pedía Eva en aquél anuncio de Wonderbra. Perverso publicista. Aquella campaña la catapultó a la fama mundial, a las portadas de las principales revistas de moda y a ser calificada como “la nueva Marilyn Monroe”. Ella considera esto todo un cumplido, pero cree que “curvas aparte, tenemos muy poco en común”. Como Marilyn, Eva es única.
Nacida el 10 de marzo de 1973 en Livinon, un pequeño pueblo de montaña, fue descubierta con 16 años en un concurso de modelos en Praga e inmediatamente se trasladó a París a hacer carrera. Ella había crecido sin apenas ver revistas de moda ni nada parecido a lo que le aguardaba en la capital francesa. Durante las jornadas de trabajo se sentía agobiada por ser el centro de atención de estilistas, maquilladores, fotógrafos… y todo el que pasara por allí. Esa es la misma mujer que hoy prefiere las sesiones de fotos a los desfiles porque “en las sesiones estoy yo sola, soy la reina y todo el mundo está pendiente de mí”. La misma Eva que ahora muestra su estilo diseñando la colección de ropa interior que luce en este reportaje, adornada únicamente con unos pendientes de Chopard. Ella misma dirigió la sesión de fotos, realizada en el apartamento donde vivió Coco Chanel, en el Hotel Ritz de París. Toda una lección de glamour y sensualidad.
La modelo acaba de tener su primer hijo, George, con el empresario italiano Gregorio Marsiaj. Nadie lo diría. La vida sólo ha añadido carácter a su físico, ahora aún más deslumbrante.









